Sirisa 2018: Crónica post-partida

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El pasado fin de semana (6 y 7 de Julio) tuvo lugar la partida Sirisa 2018 en la provincia de Lugo, enfrentando a los habitantes de Lixibán contra sus vecinos de Porteiro. La partida estaba co-organizada por los equipos de airsoft Olympo y URO, así que entre mi compañero Roland y yo vamos a hacer una crónica del evento.

Aclaración

Todo lo que se recoja en esta entrada serán opiniones y conclusiones personales, así como un relato de los hechos que nosotros hemos experimentado. Será entonces nuestra visión parcial de la partida, pudiendo los hechos o las intenciones reales diferir de lo aquí contado.

Antecedentes

Esta Sirisa 2018 era la segunda entrega de una partida que había contando con una buena recepción entre los participantes. Se anunciaba como MilSim 24h non-stop, pero de verdad: sin pausas para comer o dormir. Por ello el juego nocturno es su principal aliciente.

Aunque originalmente había unas 150 personas apuntadas, la partida tuvo que aplazarse debido a la lluvia que dejaba inoperativa la zona de acampada, y tormentas eléctricas que hacían peligroso andar corriendo por el monte con hierros en las manos. Debido a eso, la partida tuvo que ser aplazada al siguiente fin de semana, perdiendo a 40 inscritos en el proceso.
La organización ofreció reintegro de la inscripción (10€) o bien que algún compañero le llevase los regalos de la partida (parche y llaveros conmemorativos, ración de combate española y un cupón de descuento de una tienda patrocinadora), actuando de manera correcta, pues todos conocemos a organizadores de partidas o sorteos que no llegan a producirse y aún así se quedan con el dinero.

Sábado

1330

Llegamos al campo con el sol abrasador del mediodía (menos mal que la zona de juego es muy boscosa) y vimos un puñado de coches y tiendas de nuestro bando. Preparamos todos los trastos (que siempre lleva más de lo esperado), pasamos crono y nos entregaron la tarjeta de identificación.

1600

Briefing y explicación de normas. Como punto de interés, no es una partida con cuatro misiones conocidas de antemano y encauzada por la organización. En su lugar hay un general por cada bando, que será un jugador más tomando decisiones según la organización le vaya proporcionando objetivos e información.

Recuento de cabezas y sólo somos 26, con 10 pendientes de incorporarse a la noche. El bando rival tiene unos números similares. En general, estamos muy por debajo de los 55 que debería haber en cada bando.

1700

Mapa Sirisa 2018

Llegamos a Lixibán, el poblado que será nuestra base, y recibimos la primera misión: construir la base distribuyendo el generador eléctrico, los focos de luz, las carpas, las mesas, las sillas y los carteles que determinan los edificios de interés (hospital, prisión, cantina y puesto de mando). Montamos una barricada de entrada con pallets, y una barrera como puesto de control para los vehículos que pasaban. Una misión simple pero que resulta un detalle interesante y diferenciador entre partidas con el mismo emplazamiento. Más partidas deberían aplicar esta idea.

El General (en mayúscula, para referirme al líder de nuestro bando) separa a los jugadores en grupos de cinco o seis jugadores. Roland y yo somos Alpha (actuando él de Team Leader) junto a tres compañeros más. Siguiendo con el alfabeto radiofónico tenemos a Bravo, Charlie, Delta, Foxtrot y Hotel. Además está también Sierra, que será el grupo de francotiradores y deberán actuar como tales realizando reconocimiento sobre el terreno, tomando nota de todo y reportando al General cuando se pueda.

Uno de los grupos recibe la misión de instalar la antena de comunicaciones. Sin ella el General (y resto de jugadores en base) no podrán  comunicarse por radio con la gente de fuera. De esto nos enteramos varias horas más tarde, creyendo de hecho que nuestro General no contestaba porque había muerto.

La asignación de canales de radio, para variar, fue caótica. Siempre hay alguna radio sin programar, o que no admite subtonos. Se definió el canal 3 como comunicación entre General y operadores de radio o jefes de equipo, aunque acabó siendo el canal general.

1800

Recibimos nuestra primera misión: encontrar la mina situada al sur. Estupendo, misión de reconocimiento por el bosque, lo que nos gusta hacer. Me toca el rol de pointman, así que saco el mapa, decido la ruta y… acabo llevando a mi grupo en la dirección incorrecta. Niños, si vais a navegar sin GPS, llevad brújula y prestadle bastante atención. Abrimos Google Maps y entramos de lleno en el siglo XXI.

Alfa Recon Team

Por el camino localizamos una estructura desconocida que no podía ser la mina (demasiado lejos del punto teórico). Notificamos al general, enviamos un selfie con las coordenadas y confirma que es una estructura diferente. La anotamos en el mapa y seguimos.

Sirisa etructura desconodida

Tras subir una buena pendiente, damos con otra estructura. Aunque por ubicación esta sí podría ser la mina, no se ve nada que de pié a pensarlo. Tras otro selfie en el que el General nos confirma nuestras sospechas, continuamos la marcha.

Por el camino uno de los compañeros realizó contacto visual con un enemigo, con lo que optamos por realizar evasión. Una vez establecidos en un nuevo punto de reunión, consultamos al General si tenía ya las coordenadas específicas de la mina. Las recibimos vía Whatsapp (muy utilizado durante toda la partida) y por fin nos pusimos en ruta correcta hacia el objetivo.

2100

Tras unos minutos de pateada, comenzamos a escuchar voces por encima de nosotros. La mina se hallaba unos 150 metros más adelante, en lo alto de una pendiente. El enemigo tenía la ventaja de la altura y no les costó mucho vernos.
Nos agachamos un rato, pues por radio oíamos que Delta iba de camino a atacarles, esperando que los contrincantes dejasen de prestarnos atención. Roland, el médico y yo ascendimos hasta ponernos a la altura de nuestros rivales y comenzamos a avanzar mientras los dos Alphas restantes hacían lo mismo desde abajo. A pesar de eliminar a algunos porteiros, ellos tenían superioridad numérica y se encontraban protegidos por los parapetos que delimitaban la mina. La ofensiva no tuvo ningún éxito. Nos hieren, y tras 5 minutos somos eliminados por desangrado, fracansando en nuestra misión.

Sirisa back to base

La verdad que fue un buen momento para ser eliminados, porque 15 minutos después (al dar las 22) comenzaba el juego nocturno. Las normas de seguridad exigen iluminar con linterna hacia donde se dispara y no las llevabábamos encima.

2200

Al llegar a base nos explican el funcionamiento básico de las minas: en ellas se extraía litio de manera periódica. Ambas tenían un reloj al que se le sacaba una foto al llegar. Luego se iba con esa foto al punto de intercambio, donde un miembro de la organización usaba la hora para calcular cuanto litio había ganado tu bando. Era la moneda de cambio para contratar servicios a los diferentes bandos de mercenarios: transporte de tropas, uniformes del bando enemigo, inhibición de comunicaciones o ataques aéreos.

2230

Llegó la noche y con ella el juego nocturno que todo el mundo estaba esperando. Y para Alpha, comenzó el verdadero MilSim: hacer guardia. Si amigos, no hay simulación militar más fidedigna que estar puteado. Nos correspondían 3 horas, hasta la 1:30.

Me tocó vigilar la zona inferior del poblado, mientras Roland hacía cosas de Team Leader. Las probabilidades de que llegase un enemigo por esa ruta eran prácticamente inexistente. Así que rifle en mano me senté en una silla junto a un compañero de Charlie. Según me contaba, su grupo estaba mosqueado porque querían café para pasar la noche, pero había que hacer una misión para conseguir el combustible que permitiese usar la cafetera y el hornillo de la cantina. Se ofrecieron a hacer la misión, pero el General decía que no era prioritaria.

Por mi parte, la comida que llevé no necesitaba calentarse para evitar que se diese una situación así (aunque tenía también un paquete de ramen instantáneo por si surgía la oportunidad de cenar caliente). Cené varias porciones de empanada muy alegremente, aunque según oí más tarde el General no permitía comer durante las guardias. Desconozco cómo de cierto sería, porque me parece una orden carente de fundamento.

Estar de guardia da bastante paranoia. Estás seguro de que nadie se acercará por tu zona porque la dificultad es alta y el beneficio escaso, sin embargo cada poco te parece que se oye algún sonido de origen humano. O ves alguna luz tenue, encaras el rifle y resulta que es la luz de alguna linterna dentro de la base, que se cuela entre las ruinas del poblado.
Pero sobretodo, es aburrido. Viniendo a este tipo de partida ya traes la mentalidad de acatar las órdenes de superiores, así que aguantas esperando que tu turno de volver a la acción llegue lo antes posible. Por desgracia la baja afluencia de jugadores dio lugar a una rotación de guardias muy escasa.

Mientras tanto, Roland andaba a la búsqueda de los Alphas restantes. Ocurrió que se fueron al campamento a cenar sin avisar al Team Leader ni responder a las llamadas por radio, lo que molestó a Roland y también al General. Con bastante probabilidad este hecho condicionó nuestra experiencia del resto de la partida, pues se dieron varias situaciones en las que nos sentimos dados de lado, como si se nos estuviese castigando. También escuchamos a otros jugadores comentar que “los de Alpha la habían liado”.

Domingo

0130

A estas horas ya comenzaba a cabecear y enfriarme. Por suerte era la hora del relevo. O eso creíamos… Por alguna razón, a pesar de contar con grupos Alpha, Bravo, Charlie, Delta, Foxtrot y Hotel, no había absolutamente nadie disponible para relevarnos a los que estábamos de guardia. Algunos hicieron juego nocturno hasta que se aburrieron, lo cuál no parecía ni justo ni bien organizado.

Algún tiempo después, llegó un jeep al control de carretera. Se identificó, dio paso, y entonces varias luces surgieron entre la maleza comenzando un tiroteo frente a la puerta de nuestra base. Al oír los disparos abandoné mi puesto para ir a apoyar a mis compañeros. ¿Mal hecho? Si. ¿Llevaba varias horas de guardia muriéndome del asco? También.

Los enemigos presentes no tardaron en caer, siendo capturados. Los prisioneros eran retenidos en el calabozo hasta un máximo de 30 minutos. La organización tenía una pequeña baraja de cartas que determinaba si el preso confesaba (lo que reportaba litio o inteligencia al bando captor) o si volvían más tarde a repetir el proceso.

0330

Roland aparece con noticias del General: que nos toca cenar. Así que para mi segunda cena decido que me tomaré el ramen. Una cena caliente para subir el ánimo, porque imagino que por fin nos toca actuar. Roland transmite el resto de las noticias: que después de cenar tenemos turno de dormir hasta las 6:30…

Tras 5 interminables horas de guardia, cuando por fin acaba nos mandan a dormir. Me apunto a una 24h para disfrutar la que sería mi primera partida nocturna (como ya dije, es el principal aliciente y de hecho varios jugadores fueron directamente a las 22 para eso), y tras 18 horas despierto me dicen que tengo que irme a dormir hasta que amanezca, con un total de 0 misiones nocturnas realizadas. En ese momento mi cabreo alcanza niveles cáusticos, hasta el punto de valorar abandonar la partida. Aunque en realidad dormir no acababa de entrar en mis planes, porque a partir de las 8h fai un sol do carallo y las tiendas de camping se convierten en hornos. El resto de Alpha solicita dormir hasta las 8:30 porque les toca conducir, mientras yo me quedo deambulando por la base.

Eventualmente se produce otro pequeño ataque a nuestra entrada principal. Uno de los francotiradores cuenta con un NVG gen2 que permite localizar y abatir a los enemigos escondidos en las inmediaciones.

0400

Reaparecen KaoSone y otro compañero tras horas en paradero desconocido. Entraron hasta la cocina en la base enemiga (el general de Porteiro tenía una escolta haciendo un pequeño perímetro en su base), provocando algunos tiroteos y siendo finalmente capturados. Pero en el camino de vuelta se perdieron y tardaron en encontrar el camino de vuelta. Era una noche muy cerrada: sin luna y en un entorno muy boscoso, desorientarse resultaba fácil.

0500

A estas horas son pocos los jugadores que quedan en la base, y a juzgar por el silencio de radio también debe haber pocos jugadores activos en el campo. Como sigue habiendo ganas de hacer cosas, intentamos convencer al General de que contrate un transporte de tropas para realizar una ofensiva en la base nocturna, sin éxito. Así que pasamos al siguiente plan: tratar de convencer y/o extorsionar a uno de los mercenarios para que nos lleven en jeep hasta la base enemiga, también sin éxito.

NVG ArmaSight GEN2+ view

Al final nos llevan a KaosOne, dos compañeros más y a mi a picar en la mina para extraer más litio. Como ya digo la noche es cerrada, y resulta imposible ver. Por fortuna uno de los compañeros es el propietario del NVG, que abre la marcha hasta llegar a nuestro destino. Allí encontramos restos de comida, agua y una mochila, así que en silencio y alertas por una posible trampa hacemos foto al reloj y esperamos instrucciones. Nos indican que vayamos al punto de intercambio para que nuestro bando consiga el litio.

0600

Comienza a amanecer. De vuelta en base, el General nos explica su plan maestro: reuniendo suficiente litio podrá pagar a los mercenarios la inutilización de las comunicaciones enemigas, el transporte de nuestras tropas hasta su base y, cuando estemos posicionados y rodeándolos ordenar un ataque aéreo que los obligue a abandonar la misma. Entonces sería ya cuestión de abatir al general adversario y sus médicos. La hora propuesta para dicho plan son las 8:30 y la partida iba muy a nuestro favor pues teníamos todos los puestos conquistados.

El plan enemigo no era muy diferente (según nos contó tras acabar el juego): acumular suficiente litio como para lanzar tres ataques aéreos sobre nuestra base que acabasen con todas las vidas del General, lo que nos obligaría a elegir uno nuevo.

Los compañeros deciden que ya es hora de dormir. Y aunque yo me lo planteo, dormir poco me deja zombie total. El General me comenta que Alpha se reincorpora a las 6:30 y ya debería estar allí, así que me manda a buscarlos. En ese momento desconocía que tenían horas de sueño extra, y por lo que se ve el general tampoco se acordaba.

0700

Sirisa zona acampada

Ya en el campamento despierto a Roland, lo pongo al día de la situación y pregunta que qué voy a hacer. Me saco el LBV y me tiro dentro de la tienda a descansar, pero sin intención de dormir. El plan del General tenía pinta de asalto final y, aunque reventado, para lo que quedaba de partida quería llegar hasta el final.

En la base Roland recibió reprimenda por ser el único Alpha presente, pero ninguna misión. Así que viendo en la pizarra del centro de mando que la mina no aparecía bajo nuestro control decide salir a por ella dejando las trinchas y llevando sólo su AWS strike.

0800

Este es otro de los puntos del evento que me molestó. A esta hora entró en moto al campamento un miembro de la organización, pitando y gritando “A despertarse que los Porteiro os están conquistando todos los objetivos”.
El sueño de la gente es algo con lo que considero que hay que ser muy respetuoso, y más cuando el camping no era una zona de juego y el turno de dormir de algunos participantes era de 7:00 a 10:00. Si se quiere interactuar con personas que están durmiendo, lo adecuado sería ofrecer la posibilidad de acampar dentro de la zona de juego a quien le interesase.

Por mi parte, en algún momento me había quedado ligeramente traspuesto, así que aproveché para equiparme e ir a la base a desayunar. Lo que había pasado es que nosotros tuvimos buen control de los objetivos durante la noche porque el bando Porteiro estaba durmiendo, y los perdimos porque ellos volvían al juego cundo los lixibanos nos fuimos a descansar.

0830

Mapa Sirisas Completo

El General nos comenta el paradero de Roland, así que decidimos ir en su apoyo, aunque según salimos vemos que viene eliminado. Había hecho la foto del reloj de la mina, pero lo habían abatido cerca del punto de intercambio. Pasa por el hospital y tenemos nuevo objetivo: ir al punto de intercambio a por un ingeniero que instale la antena en una nueva ubicación y que nuestro bando vuelva a tener comunicaciones.

Una vez el ingeniero acaba su trabajo, nos asignan la misión de… hacer guardia one more time. Solo que esta vez protegiendo la antena.

Sirisa guardia antena

Alpha buscamos posiciones cómodas y más o menos resguardadas mientras vemos el tiempo pasar. A estas alturas el agotamiento era tal que casi lo agradecería, si no fuese por que el aburrimiento hace que no den pasado las horas. De hecho llego a dormirme un rato y despertar al escuchar los disparos de mis compañeros. Un binomio sniper y asalto intentó acercarse a la antena, pero acabó huyendo ante nuestra superioridad de fuego.

1100

Roland solicita por radio que alguien nos haga relevo en la antena, porque (salvo yo) todo Alpha está sin desayunar. El General nos comunica que el relevo será a las 12:30. Seguimos a la espera.

1200

Mensaje por radio del General para todo el bando: A las 12:30 se realizará la retirada a base de todos los grupos, para preparar una gran ofensiva contra el bando Porteiro (el ataque aéreo de las 0830 no llegó a producirse). El General sugiere que la retirada sea en modo kamikaze: reuniendo todo el litio que podamos y acabando con todos los enemigos que encontremos dado que hay que volver a base igualmente.

Contactamos con mando para notificar que pasaremos por la mina más cercana, para extraer algo de litio en el camino de vuelta como proponen. El General nos dice que no, que volvamos directos a base. ¯\_(ツ)_/¯

Hacemos caso omiso y nos ponemos en marcha a la mina sur. Ya se encontraba controlada por nuestros compañeros, así que los avisamos de que no se preocupen mucho del litio porque el punto de intercambio ya no existía, y que hay que volver a base.

1245

Una vez allí nos ponen al día. El bando enemigo utilizó su litio para contratar a otra facción de mercenarios que acabase con la que nosotros negociábamos, dejándonos sin capacidad de solicitar el ataque aéreo y frustrando los planes del General. Se da aviso a los compañeros de que coman/desayunen y se preparen para inclinar la balanza del conflicto a nuestro favor. Nos dicen que nos equipemos ligero, así que me deshago de mi LBV, agarro mi MK18 y llevo únicamente dos cargadores más en los bolsillos del pantalón. Mala idea.

1330

Reunión de Team Leaders detallando los nuevos planes. El General pasa a segundo puesto y toma el control un miembro de la organización al que llamaremos Overlord. La misión es localizar y capturar a un líder mercenario. Al parecer podría haber un misil termobárico escondido en la zona y el mercenario conoce los códigos de lanzamiento.

Salimos todos los lixibanos hacia el campamento mercenario, y a los 5 minutos la mitad del bando había desaparecido (imagino que harían contacto con el bando porteiro). Los restantes seguimos avanzando, hasta que nos vemos superados en capacidad de fuego: los mercenarios cuentan con ametralladoras de apoyo. Y para redondear la jugada, también se acercan por la retaguardia varios miembros del equipo enemigo. Decidimos avanzar hacia el bosque, para acabar con los mercenarios que son menos y estar algo más protegidos de los ataques del bando claro.

A estas alturas, Roland ya había llegado hasta el líder mercenario, y en cuanto supo que había que retirarse hasta la antena de comunicaciones, salió corriendo y llevándoselo bien agarrado.

Por mi parte acabé aislado junto a otro compañero de Alpha y con los porteiros demasiado cerca. Ambos habíamos escuchado que se mencionaba la antena, así que decidimos bajar.

Al llegar, el panorama no auguraba nada bueno. Junto a la antena estaba Roland, hablando con el líder mercenario y con Overlord, acompañado por otros dos jugadores.

Roland estaba algo nervioso: ¿Qué estamos haciendo aquí?

Overlord: Estamos esperando nuevas instrucciones.
Roland: No podemos quedarnos , somos 5 contra un bando entero.
Overlord: Puede que muramos, pero nos quedará la satisfacción de….

Roland me mira, se encoje de hombros y pone cara de “Pero qué me estás contando neno” ¯\_(ツ)_/¯

Viendo nuestra situación muy negra, Roland llama por radio a la base para pedir apoyo. El General responde: “Negativo Alpha, esta gente no puede con sus huevos. No tendréis refuerzos.”

Un poco después, se oye una nueva voz por radio. Hotel vendrá a ayudar. Un pequeño rayo de esperanza, que se desvanece con rapidez al ver llegar a un único jugador. Su grupo está muerto, pero él sobrevivió porque logró escapar y esconderse.

Roland está on fire y vuelve a hablar con el líder mercenario.

Roland: Aquí no nos vamos a quedar, y tú deberías colaborar con nosotros, porque lo que se acerca no va a ser amable contigo.
Mercenario: Esa gente no tiene ningún interés en matarme, les soy de utilidad.
Roland: Pues entonces dinos qué quieres de nosotros.
Mercenario: Salvoconducto.
Roland: ¿Salvoconducto para qué? ¿A dónde?
Mercenario: Eso es cosa mía.
Roland: Mira, tú te vienes con nosotros, y ya iremos viendo si te damos salvoconducto o te pegamos un tiro.

Llega comunicación para Overlord, confirmando la ubicación del misil termobárico y que el mercenario es capaz de programar las coordenadas para arrasar Porteiro. Marchamos sin perder un segundo, pues la amenaza enemiga es cada vez mayor.

El misil estaba en un claro, cerca de la mina norte. Tras unos minutos caminando por el monte lo encontramos y el mercenario carga las coordenadas. La cuenta atrás para el lanzamiento dura la friolera de 40 minutos, con lo que la situación está muy en nuestra contra, y para más inri el misil emite pitidos de manera cíclica.

Roland comienza a distribuirnos en un perímetro alrededor del objetivo a proteger y a cantar órdenes. El plan es escondernos lo máximo posible, dejar pasar a todos los enemigos que no nos vean y realizar fuego sólo cuando no quede más alternativa. Esperar que tardasen en encontrarnos era un plan con pocas posibilidades de éxito, pero el más viable. Mientras tanto, Roland había pensado en fugarse con el mercenario para que el misil no se pudiese reprogramar. Pero al parecer las normas exigían que permaneciese dentro de un radio de X metros para que los rivales tuviesen la oportunidad de desactivarlo. Así que Roland rápidamente busca la maleza más espesa, empuña su P226, agarra al mercenario y se meten ambos dentro de un montón de tojos y zarzas.

Por más que se sucedían los pitidos, daban la sensación de ser muy pocos. El tiempo no pasaba y empezaron a escucharse voces, luego a verse enemigos, y finalmente a producirse disparos. Yo fui abatido poco después.

Los porteiros dieron con Overlord y lo llevaron al misil pensando que se trataba del especialista, hasta que vieron que no colaboraba.

Pasado un rato, uno de los enemigos finalmente vio a Roland y al mercenario escondidos entre la maleza. Tras un grito de aviso para sus compañeros, varias dosis de bolas en automático hirieron a ambos. Por fortuna para nuestros contrincantes, tenían médico disponible.

Tras un rato buscándolo, el sanitario se personó ante el mercenario y logró salvar su vida. Lo llevaron hasta el misil y lo pusieron a trabajar. Para cuando logró desactivarlo, la cuenta atrás marcaba 59 segundos.

59 segundos… Menos de un minuto fue lo que faltó para que un grupo de poco más de 5 personas abandonadas a su suerte por su propio bando lograse derrotar a un ejército enemigo muy superior en número. Así es la vida.

Con el misil programado con las coordenadas de Lixibán, ahora le tocaba a los porteiro protegerlo otros 40 minutos. Pero ya no quedaba nadie. Lixibán era un pueblo fantasma arrasado por los vientos de la guerra.

Y con esto concluye la partida. Bajamos al punto de reunión post-partida donde se realizaron varios sorteos de material de los patrocinadores. Yo gané un paquete de las BBs que uso, con lo que amorticé la inscripción.

Conclusión

En cuanto conclusiones que hemos llegado y cosas que hemos aprendido en esta partida:

  • En CR123A las pilas recargables están bien, pero las de un solo ganan al dar la fiabilidad de que funcionarán.
  • Sin NVG y en medio del bosque, un An/Peq es un peso muerto que no ofrece nada.
  • Las linternas, mejor con pulsador momentáneo.
  • El pantalón por dentro de las botas, guantes cubriendo las mangas y repelente de insectos. O, como yo, volveréis con lo que parecen 30 picaduras de pulga en las manos y otras 15 en las piernas. No es agradable.
  • Que vuestro equipamiento sea ligero y adecuado al terreno de juego. En este caso particular, volver a la base era fácil por el camino principal, así que no hacía falta cargar con una mochila.
  • Un Camelback es mucha mejor opción que una cantimplora, pero hay que limpiarlo y cuidarlo para no acabar bebiendo agua con sabor a plástico.

Mi kit list:

-Uniforme, chambergo y botas militares.

-1st line riggers belt con P226 en funda Serpa y pouch con cargador de pistola y mini-linterna.

-2nd line con LBV en el que llevar 5 cargadores de primaria, radio, móvil, cantimplora de litro, botiquín, cinta americana y barritas energéticas.

-Radio PMR con ptt U94 y auricular Z-Tact L.I.H. Es un auricular cómodo, fácil de quitar y se escucha bien. Aunque según me dijo Roland no se me escuchaba bien, quizás estaba mal introducido.

-Rifle MK18 con correa Magpul MS2 (llevarla en configuración 2 puntos habría sido mucho mejor, pero no tenía el accesorio) y linterna Element M600C, cuya potencia lumínica cumple de sobra.

Kit list de Roland:

-Uniforme, chambergo, botas militares y guantes de nomex.

-1st line riggers belt con P226 en funda Serpa, pouch con cargador de pistola y un botiquín.

-2nd line compuesta AWS strike con unos 5 cargadores, multiherramienta y linterna. Trinchas con varios pouches.

-Radio PMR con auricular H-250 y otra con U94 y TASC-1.

-Rifle HK416D con correa VTAC 2 puntos y linterna M600C.

En general y a modo de cierre, la organización hizo un buen trabajo. Ofreciendo una partida con un coste ridículo (10€ de inscripción) para todas las cosas que ofrecía: ración de combate, desayuno, agua, un campo grande, juego 24h sin parada, misiones variables y vehículos.

Lo que falló fue la afluencia de personas, que bajó el nivel de actividad de la partida y el nivel de rotación entre jugadores en activo y jugadores en espera.

Lo que no me gustó y no puede ser, es que un par de grupos acaparen las misiones mientras el resto están aburridos en base sin que siquiera se les permita comer.
No puede ser que algunos jugadores pasen 5 horas de guardia porque “no hay nadie disponible para hacer relevo”. Habrá que encargarte de que aparezca alguien, que para algo había 4 grupos en juego y 2 en base. O directamente no poner a nadie de guardia, como hizo el bando Porteiro. Total para que al día siguiente, al reincorporarnos al juego nos toque otra misión de hacer guardia otras 4 horas.
Como podéis ver, la principal fuente de descontento fue como se organizaron y asignaron las tareas a los grupos.

Y al final, lo que salvó la partida para mi y para Roland fue la epicidad del tramo final. Tenerlo todo en contra, aguantar hasta el final de la partida y estar a punto de ganar poniendo en práctica las aptitudes que practicamos en nuestros entrenamientos.

¿Repetiría? Si, pero en el otro bando.